Cada 19 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, con el fin de sensibilizar a la población sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano de esta enfermedad. ¡Sigue leyendo!
¿Por qué es importante la detección temprana?
El cáncer de mama es el tipo de cáncer más común entre las mujeres en todo el mundo, y una de las principales causas de muerte femenina. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud destaca que, aunque la incidencia del cáncer de mama sigue en aumento, la detección temprana y el acceso oportuno al tratamiento mejora los resultados.
¿Qué pruebas ayudan a detectar el cáncer de mama a tiempo?
Existen estudios específicos que apoyan la detección temprana:
-Mastografía
Es el principal estudio de imagen utilizado para el tamizaje del cáncer de mama. Utiliza rayos X de baja dosis para obtener imágenes del tejido mamario y puede identificar alteraciones antes de que produzcan síntomas o sean palpables. La edad de inicio y la frecuencia con la que debe realizarse pueden variar de acuerdo con las recomendaciones aplicables y los factores de riesgo de cada mujer.
-Ultrasonido mamario
El ultrasonido mamario puede utilizarse para evaluar determinados síntomas o hallazgos y para complementar la mastografía cuando se requiere caracterizar mejor una zona de la mama. Emplea ondas sonoras para crear imágenes de los tejidos mamarios, sin utilizar radiación, y puede ayudar a distinguir, por ejemplo, entre lesiones sólidas y quistes llenos de líquido.
-Panel de cáncer de mama BRCA1 y BRCA2
Los genes BRCA1 y BRCA2 están relacionados con el riesgo hereditario de desarrollar cáncer de mama, ovario y otros tipos de cáncer. Las pruebas genéticas no están indicadas para todas las personas; pueden considerarse cuando los antecedentes personales o familiares sugieren una mayor probabilidad de una predisposición hereditaria. La valoración médica y el asesoramiento genético ayudan a determinar cuándo está indicado realizar el estudio y cómo interpretar sus resultados.
-Panel de cáncer mama-ovario NGS (secuenciación de nueva generación)
Este estudio analiza diferentes genes relacionados con la predisposición hereditaria al cáncer de mama y ovario. Puede estar indicado en determinadas personas de acuerdo con sus antecedentes personales y familiares, por lo que la valoración médica y el asesoramiento genético son importantes para determinar su utilidad e interpretar los resultados.
¿Cuáles son los factores de riesgo para padecer cáncer de mama?
El riesgo de desarrollar esta enfermedad está relacionado con diversos factores, entre ellos la edad, los antecedentes familiares y genéticos, algunos factores reproductivos y hormonales, el consumo de alcohol, la obesidad después de la menopausia y la inactividad física. Algunos factores de riesgo, como la predisposición genética, no se pueden evitar; sin embargo, modificar hábitos de vida y realizarte los estudios de detección recomendados puede reducir significativamente el riesgo y mejorar el pronóstico si llegara a presentarse.
¿Hay tratamiento para la enfermedad?
El tratamiento del cáncer de mama puede ser eficaz, especialmente cuando se detecta a tiempo. Por lo general, implica cirugía con o sin radiación y medicamentos. La efectividad del tratamiento depende de someterse al curso completo del tratamiento.
Los cuidados paliativos y de apoyo ayudan a mejorar la calidad de vida de las pacientes y sus familias y también pueden influir positivamente en el curso de la enfermedad, con el objetivo de satisfacer las necesidades de atención de apoyo, psicosociales y espirituales de las mujeres con cáncer de mama.
¿Qué puedes hacer para cuidar tu salud mamaria?
Existen diversas acciones que puedes incorporar a tu rutina para cuidar tu salud mamaria:
-Alimentación saludable: reducir el consumo de grasas y aumentar el de frutas y verduras. La obesidad es un factor de riesgo para este tipo de cáncer.
-Ejercicio regular: comenzar con 10 a 15 minutos al día puede ser un buen inicio; lo ideal es que tu médico supervise tu actividad física.
-Evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol.
-Moderar la terapia hormonal después de la menopausia: los tratamientos con estrógeno y progestina pueden incrementar el riesgo, así que es importante consultar con tu médico sus riesgos y beneficios.
-Consultas médicas regulares: acudir a revisión cuando se presenten cambios en las mamas y seguir las recomendaciones de detección correspondientes según la edad, los antecedentes y otros factores de riesgo.
-Autoconocimiento mamario: familiarizarte con la apariencia y sensación habituales de tus mamas te ayuda a notar cualquier cambio. Aunque durante años se recomendó una técnica de autoexploración mensual estructurada, hoy varias guías internacionales priorizan este enfoque de autoconocimiento junto con las revisiones clínicas periódicas.




